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Maloclusión: cuándo la mordida no es funcional

Cuando hablamos de maloclusión, nos referimos a que los dientes tienen una posición anormal, afectando al encaje de las piezas inferiores y superiores y comportando una serie de disfuncionalidades.

Una alineación dental funcional implica que los dientes superiores se superpongan ligeramente a los inferiores, ajustándose correctamente los unos con los otros, de tal forma que la mordida esté bien compensada. Cuando esto no ocurre, las fuerzas al masticar se distribuyen desigualmente, pudiendo ocasionar desgaste en las piezas dentales y sobrecargas musculares, además de otros problemas.

La maloclusión es un problema de salud bucodental frecuente que puede necesitar tratamiento para su corrección, para así solucionar los síntomas vinculados a esta problemática

SÍNTOMAS VINCULADOS A LA MALOCLUSIÓN

Los problemas relacionados con la mordida descompensada pueden complicarse y agravarse si no se comienza un tratamiento para corregirla.

Los síntomas de una maloclusión incluyen:

  1. El desgaste y la erosión del esmalte de las piezas dentales a causa del choque entre ellas.
  2. Apiñamiento dental.
  3. Dificultades para morder bien como consecuencia de una mordida descompensada.
  4. Dificultades para hablar bien.
  5. Mayor presencia tanto de caries como de encías inflamadas, debido a una higiene oral deficiente causada por las dificultades que comporta una mala disposición de los dientes a la hora de ejecutar la limpieza.
  6. Respiración oral por no poder cerrar los labios.
  7. Sobrecarga en músculos maxilofaciales que a su vez puede desembocar en dolores y molestias en cuello, oídos, cabeza e incluso espalda.

CAUSAS DE LA MALOCLUSIÓN

Las causas de un encaje disfuncional de las piezas y de la mordida descompensada son variadas, además de diferentes en cada paciente.

Según la Asociación Española de Ortodoncistas (AESOR). La pérdida de piezas dentales puede ser una causa de maloclusión, ya que suele afectar al encaje y a la mordida, así como a la funcionalidad de la boca.

Otra posible causa es la agenesia, es decir, el defecto o la ausencia en la formación de piezas dentales, lo cual afecta de distintas maneras a la funcionalidad de la boca, al encaje y a la mordida. 

La maloclusión también se vincula a la genética. Se observa que hay tipos de mordidas heredadas y compartidas entre padres e hijos, relacionadas con las características bucodentales.

Otra de las causas más frecuentes es el poseer una mandíbula demasiado pequeña en comparación con el tamaño de los dientes. Esto hace que estén demasiado juntos y apiñados, dándose una mala alineación y afectando a la mordida.

Asimismo, hay ciertos hábitos que contribuyen a la maloclusión. Entre ellos se encuentran el uso del chupete de forma prolongada o la succión del dedo.

VENTAJAS DEL TRATAMIENTO CON ORTODONCIA

Un tratamiento de ortodoncia no solo responde a razones estéticas, sino que también tiene como objetivo mejorar la salud oral.

Es posible corregir la posición de los dientes mediante el uso de ortodoncia. Al corregir la posición, estos encajan de manera más funcional y se alcanza una mordida compensada, eliminando los síntomas ocasionados por la maloclusión. 

El encaje correcto de los dientes evita sobrecargas en los músculos faciales e impide que se perjudique al cartílago de la articulación que une las dos partes de la mandíbula. 

Cuando hay maloclusión hay sobrecarga en el músculo masetero, lo que desemboca en tensión tanto en el cartílago como en el trapecio. Estas tensiones pueden tratarse a partir del uso de ortodoncia.

Además, poder masticar bien favorece al proceso digestivo permitiendo liberar mejor nutrientes como la fibra, que es clave para la regulación de los niveles de azúcar en sangre.

Cuando los dientes encajan bien no se produce la erosión y el desgaste de las piezas derivado de la maloclusión, por lo tanto, tampoco la rotura o agrietamiento que tiene lugar con el choque.

Otra de las consecuencias positivas del uso de ortodoncia es la mejora de la salud de las encías. Sabemos que hay una predisposición genética para las enfermedades periodontales y que también pueden estar relacionadas con otras patologías y causas.

Sin embargo, una buena higiene bucodental es clave para unas encías sanas. Gracias a la mejor posición de las piezas dentales, se puede conseguir una limpieza de mayor calidad y por tanto mayor eliminación de la placa bacteriana.

La ortodoncia también contribuye a la disminución del riesgo de caries, precisamente por poder efectuar limpiezas bucodentales de mayor calidad.  

Los dientes y las encías saludables son determinantes para la salud oral y previenen fenómenos más graves como la pérdida de piezas.

Por último, tener una sonrisa alineada y estética también favorece a la autoestima del paciente, y por tanto a una mejor salud emocional.

En conclusión, la ortodoncia es un tratamiento aconsejado por los odontólogos para tratar la maloclusión y mejorar la salud bucodental y general de los pacientes.

Masticar, el hábito clave para regular el nivel de azúcar en sangre

Está demostrado que enfermedades relacionadas con la regulación del azúcar en sangre como la diabetes, además de ser factores de riesgo para el desarrollo de patologías cardiovasculares, intervienen en la aparición de afecciones a nivel bucodental.

La diabetes, altera la respuesta inflamatoria ante microorganismos presentes en la encía, aumenta la posibilidad de desarrollar enfermedades periodontales y afecta a las encías y a los huesos, que son el soporte de los dientes. 

De acuerdo con la American Dental Association (ADA), además, guarda una relación bidireccional con la enfermedad periodontal: la hiperglucemia afecta a la salud bucal mientras que la periodontitis afecta al control glucémico.

Algunos síntomas de la diabetes

La existencia de casos de diabetes sin diagnosticar es algo común sobre todo en sus primeras fases. Entre los síntomas que se asocian a esta enfermedad se encuentra la fatiga, la sed u orinar con más frecuencia de lo habitual.

Pero también se puede ver reflejada en ciertas señales que tienen lugar en lo referente a la salud bucodental.

 Según la ADA, un alto nivel de azúcar en sangre se asocia a una boca seca, pues se genera menor cantidad de saliva. Al generarse menos saliva se incrementa el riesgo de caries, ya que la saliva actúa como protección. También es común la inflamación y el sangrado de las encías y una mayor dificultad en las heridas para cicatrizar.

Además se ha observado que los dientes salen antes en los niños que tienen esta enfermedad.

Un estilo de vida saludable, que incluya la práctica de ejercicio físico regularmente y una dieta equilibrada es clave para gozar de buena salud a nivel general y controlar y prevenir enfermedades como la diabetes.

Sin embargo, eso no es todo. Existen hábitos que pueden intervenir positivamente en el control de los niveles de glucosa en sangre. Científicos han comprobado que algo tan sencillo y asequible como masticar bien los alimentos que ingerimos, supone una diferencia.

Masticar bien: una forma de regular el azúcar en sangre

Masticar la comida forma parte de nuestro día a día, es una acción automática a la que es común no prestar atención. Sin embargo, es en la boca donde empieza la digestión. Triturar bien los alimentos antes de ingerirlos y hacer que se mezclen con la saliva, favorece a la extracción y asimilación de los nutrientes. En concreto, nutrientes como la fibra, que contribuye a reducir el azúcar en sangre, se liberan al masticar los alimentos que la contienen.

También está probado que una buena masticación de los alimentos contribuye a que se produzcan reacciones intestinales que hacen que se segregue insulina. La insulina estimula al hipotálamo para que origine la sensación de saciedad. Al sentirnos saciados, hay menos predisposición a continuar comiendo, y esto nos aleja de padecer sobrepeso, que, a su vez, constituye uno de los factores de riesgo para el desarrollo de la diabetes.

Por tanto, masticar bien los alimentos que ingerimos es un hábito muy fácil de incorporar a la rutina, pero que puede marcar la diferencia. Algo tan sencillo puede ayudarnos a regular el azúcar en sangre, a asimilar mejor los nutrientes y a hacer mejor la digestión.

Señales de alerta para llevar a un niño o niña al ortodoncista

Tanto los huesos como los dientes pueden ser moldeados con facilidad en la infancia. Un diagnóstico precoz de problemas bucodentales relacionados con la necesidad de ortodoncia es un factor decisivo para el éxito del tratamiento.

Gracias a la atención temprana, el ortodoncista es capaz de identificar problemas y disfuncionalidades vinculadas con la posición dental y ósea, y, entonces, iniciar un tratamiento efectivo que permita corregirlas cuanto antes. De esta manera, se afianza la salud oral del niño o la niña, y por extensión, también su salud general.

Mientras el niño se encuentra en la etapa de crecimiento, es posible modificar y corregir el desarrollo del maxilar, que juega un papel fundamental en la correcta posición de los dientes. Al guiar el desarrollo del maxilar y la mandíbula en la infancia, cuando se tiene mayor plasticidad, es posible evitar intervenciones quirúrgicas en el futuro.

Cuándo se debe llevar a un niño o niña al ortodoncista por primera vez, se ha convertido en una duda frecuente entre los padres. Esta preocupación es una muestra de cómo ha incrementado la concienciación en torno a la salud oral a lo largo de los años, así como el valor que se le da a tener una sonrisa sana. De acuerdo con la SEDO (Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial), la edad recomendada para visitar por primera vez al ortodoncista se sitúa alrededor de los seis años no debiéndose retrasar mucho más.

¿Por qué la ortodoncia es importante para la salud bucodental?

La ortodoncia corrige la posición de los maxilares, las formas de las arcadas dentarias y las alteraciones en el desarrollo. Gracias a la ortodoncia, así mismo, es posible aumentar el encaje de los dientes. Unos dientes bien alineados conducen a una mejor mordida. También favorecen a la higiene oral al facilitar el cepillado, previniendo la aparición de caries y enfermedades de las encías.

La finalidad de la ortodoncia en la mayoría de los casos es mejorar la funcionalidad de la boca, lo que repercute positivamente en la salud oral y la estética facial. A su vez, la mejoría de la salud oral favorece al mantenimiento de una buena salud general ya que algunos problemas en otras áreas del cuerpo encuentran su origen en disfunciones bucales.

Indicios para llevar a un niño o niña al ortodoncista

Existen algunos indicios que alertan sobre la necesidad de llevar a un niño o niña al ortodoncista ante la posibilidad de maloclusión u otros problemas bucodentales que no hay que pasar por alto:

  • Cuando el niño o la niña abre la boca se observa una desviación en la mandíbula.
  • La mandíbula tiene un tamaño superior a la media.
  • Al tragar o al hablar, el niño o niña sitúa la lengua entre los incisivos.
  • Se observan problemas y/o dificultades para masticar o morder alimentos.
  • Los dientes de leche han tardado mucho en caerse, o por el contrario, se han caído demasiado pronto, debiendo hacerlo entre los 6 y los 9 años.
  • Los dientes permanentes tardan en exceso en salir.
  • Mientras duerme, el niño o niña ronca o se producen apneas del sueño.
  • Existe apiñamiento dental.
  • Se observa que los incisivos superiores están especialmente inclinados o sobresalen de la boca.
  • El niño o la niña respira por la boca en lugar de hacerlo por la nariz, lo que puede implicar que se esté produciendo mordida abierta y los labios no cierren adecuadamente.
  • Hay problemas en el habla o en la pronunciación.
  • Abrir y cerrar la boca produce ruido.
  • Chuparse el dedo puede provocar deformaciones en la boca, por tanto si el niño o niña tiene o ha tenido el hábito de hacerlo durante mucho tiempo, podrían haberse ocasionado desviaciones en la posición de los dientes (las más comunes tienen que ver con que los incisivos superiores se muevan hacia delante y los inferiores hacia atrás).

La detección precoz de problemas relacionados con la salud bucodental favorecen a que haya éxito en el tratamiento, por tanto se recomienda prestar atención a las señales de alerta, para, así, poder iniciar el tratamiento oportuno cuanto antes. 

 ¿Cómo influye la alimentación en la salud bucodental?

 

La alimentación juega un papel fundamental en la salud. Lo que comemos influye significativamente en el estado de nuestro sistema inmunológico, nos protege frente al desarrollo de  enfermedades, o por el contrario, favorece a que se den ciertas patologías.

Sucede lo mismo con la salud bucodental. Los nutrientes que ingerimos tienen un impacto en el estado de los dientes y las encías. Mientras una buena alimentación favorece a que se encuentren fuertes y sanos, la desnutrición se asocia a la aparición de caries, encías débiles e inflamación. Por ello es fundamental adquirir unos hábitos alimenticios que fomenten la protección contra enfermedades y contribuyan a la fortaleza de tejidos.

Está demostrado que el consumo de alimentos ricos en azúcar contribuye a la erosión y desgaste del esmalte y finalmente a la aparición de caries. Por el contrario, incluir en nuestra dieta de forma habitual alimentos ricos en vitaminas y minerales refuerza nuestras defensas y ayuda a fortalecer el tejido de dientes y encías.

Nutrientes que favorecen a la buena salud bucodental

De acuerdo con la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), estos son los nutrientes más importantes para tener unos dientes y encías saludables y protegerlos del posible desarrollo de enfermedades y patologías como la caries o enfermedades periodontales.

 

  • Proteínas. La desnutrición se relaciona con la aparición de caries. 

 

Las proteínas se pueden encontrar en la carne, el pescado, los huevos, lácteos o legumbres.

 

  • Calcio. UntitledEste mineral es fundamental para que los dientes estén sanos. Favorece a que el diente tenga una estructura fuerte y también a su resistencia frente a la caries dental.

 

Lo podemos encontrar en el queso, las sardinas, almendras, avellanas, marisco, yogur, leche, legumbres y verduras de hoja verde, entre otros.

 

  • Fósforo. Se encarga de mantener la estructura ósea y dental, participa en su formación y también en su fortalecimiento.

 

Está presente en alta proporción en alimentos como los cereales de grano entero, pescado, carne, tofu, lentejas, guisantes, el coco o la uva pasa.

 

  • Vitamina C. Al fortalecer el tejido de las encías, previene que los dientes se aflojen y nos protege del desarrollo de enfermedades periodontales. 

 

Algunos alimentos ricos en esta vitamina son los pimientos rojos y verdes, la naranja, el kiwi, los tomates o las espinacas.

 

  • Vitamina K. Está estrechamente vinculada con la formación de los huesos. Afecta a la mineralización de los dientes y evita que las encías sangren.

 

Se encuentra en hortalizas de hoja verde, aceites vegetales, tofu, huevos, carne o queso, entre otros. 

  • Riboflavina. Evita que se produzca inflamación en la lengua o que se agrieten los labios. También previene las úlceras bucales.

Presente en los huevos, carnes magras, hongos, frutos secos o vegetales de hoja verde.

 

  • Vitamina A. Ayuda a que las membranas de las mucosas estén sanas y a la producción de saliva. Su déficit se asocia a la sequedad de las mucosas y a la predisposición a desarrollar infecciones.

 

Está en una proporción elevada en las zanahorias, las espinacas, los grelos y nabizas o el boniato.

Una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras, proteínas de calidad y cereales, es clave para mantener una buena salud, que también se verá reflejada en el estado de dientes y encías.

Tener una nutrición adecuada influye positivamente en la fortaleza de los dientes y en la resistencia ante ataques bacterianos, el estado de las encías y, en definitiva, contribuye a la buena salud bucodental.

 

Cepillos interdentales: funciones y cómo elegir el correcto

Como ya hemos explicado en diferentes ocasiones, para mantener una higiene bucodental adecuada es necesario cepillarse los dientes, al menos, 3 veces al día. Además de tener un buen cepillado, también es necesario complementar dicha limpieza con los cepillos interdentales.

Generalmente, durante el cepillado, hay espacios a los que no podemos llegar con un cepillo de dientes normal, de ahí que sea necesario complementar el cepillado con un cepillo interdental.

¿Cómo saber qué cepillo interdental utilizar?

Si te has lanzado a adquirir uno, probablemente hayas visto que existen diferentes tipos de cepillos interdentales. El diámetro, el grosor y el tamaño de los espacios, ¡todo cambia!
Según la SEDA, existen dos tipos de cepillos interdentales: de forma recta o acodados. Además de esto, también los hay con diferentes tamaños, filamentos, grosor… Es muy importante consultar a un especialista, ya que un cepillo interdental que tenga un grosor inferior a lo que necesitas no podría eliminar los restos de comida entre los dientes, y por lo tanto, no podría cumplir su función.

¿Cómo debo usarlo?

Si tienes dudas sobre cómo usar tu cepillo interdental, ¡tranquilo/a! Tu odontólogo o higienista de confianza te lo explicará encantado. a términos generales se emplea de la siguiente manera:

  1. Pasa el cepillo interdental por los espacios entre tus dientes. Presta especial atención a esta parte si tienes implantes dentales o brackets.
  2. No fuerces. No empujes con fuerza el cepillo dental. Si no te entra con facilidad es que necesitas uno de menor grosor.
  3. Movimientos horizontales de fuera hacia adentro. No lo muevas de arriba abajo cómo moverías tu cepillo de dientes normal.
  4. No hay que utilizarlo junto a ningún dentífrico.
  5. Una vez terminada la limpieza interproximal, es importante que limpies bien el cepillo, con tus dedos y agua a presión. Después, guárdalo bien en un sitio limpio para que se seque.

Carillas dentales, ¿en qué casos están recomendadas?

Sin duda, las carillas dentales es uno de los tratamientos más demandados en consulta pero, ¿puede ser portadas por todo tipo de pacientes? Hoy te lo desvelamos en este artículo.

Las carillas dentales, tal y como asegura la American Dental Association (ADA) es un tratamiento irreversible, ya que en ocasiones requiere de limar el diente para poder colocarlas. Además, se trata de un tratamiento totalmente personalizado en base a las preferencias del paciente y de su situación inicial.

Cómo saber si puedo realizarme un tratamiento de carillas dentales

Si estás pensando en realizarte un tratamiento de carillas dentales debes saber que no todos los pacientes son aptos para colocarlas. De hecho, desde la ADA nos indican cuáles son las preguntas que debes realizarte antes de decidir ponerte en manos de un profesional:

  • ¿Puedo colocar carillas en caso de tener bruxismo? Los pacientes con bruxismo no deben someterse a este tipo de tratamientos, ya que las carillas pueden astillarse con facilidad. Antes de realizar este tratamiento deben solucionar el bruxismo que presentan con ortodoncia
  • ¿Mi problema estético se puede solucionar de otra manera? Si quieres mejorar la estética de la sonrisa, consulta a tu dentista si existen otros tratamientos más conservadores a través de los cuáles llegar a los mismos resultados.
  • ¿Cómo puedo obtener un resultado natural? La clave de un buen tratamiento de carillas dentales es la naturalidad. Es por ello que te recomendamos escoger un color muy similar al de tus dientes

¿Cuándo debo tomar la decisión de colocarlas?

Llegados a este punto te estarás preguntando cuándo debes optar por realizar un tratamiento de carillas dentales. Desde la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) nos indican cuándo es necesario recurrir a este tratamiento:

  • Para corregir la forma de los dientes: En ocasiones los dientes tienen formas irregulares, algo que compromete gravemente la estética del paciente. Es por ello que las carillas dentales, en ocasiones, es la mejor opción para igualar todos los dientes y conseguir una sonrisa más equilibrada y armoniosa.
  • Para que los dientes sean más blancos. A veces, el blanqueamiento dental resulta insuficiente para conseguir los resultados deseados por los pacientes que sufren tinciones por tetraciclinas, es por ello que muchos de ellos acaban optando por las carillas dentales.
  • Para cerrar espacios negros provocados por la enfermedad periodontal: Las carillas son una de las opciones más recurrentes a la hora de tratar los espacios negros interdentales producidos por la enfermedad periodontal
  • Para reparar traumatismo dental: Las carillas también se emplean para reparar dientes agrietados o astillados por algún accidente. Gracias a este tratamiento se consigue darle a la sonrisa un aspecto más joven y cuidado.

Recuerda que si tienes dudas, tu dentista puede ayudarte a elegir el tratamiento que mejor te convenga para llegar a tu resultado ideal. Antes de apresurarte a realizar un tratamiento de carillas dentales, pregúntale a tu dentista más cercano. Él te ayudará. 

¿Es necesario llevar el retenedor tras tu tratamiento de ortodoncia?

Son muchas las personas que han llevado ortodoncia ya sea con brackets o con alineadores y que después han decidido, por recomendación de su dentista, colocar un retenedor fijo o removible pero, ¿es necesario?

La retención es la última fase de la ortodoncia y probablemente la más importante, ya que asegura que los dientes no se muevan. Los retenedores es un aparato cuya función es que los dientes se mantengan tal y como se han quedado tras la ortodoncia.

¿Qué tipo de retenedores existen?

Actualmente, existen en el mercado dos tipos de alineadores que te ayudarán a que tu tratamiento de ortodoncia se mantenga intacto para siempre.

  • Retenedor fijo de metal: está constantemente puesto en la boca, en la cara inferior de los dientes. Fue el primer retenedor del mercado y aún permanece en la boca de muchos paciente que se trataron con ortodoncia hace ya varios años
  • Retenedor removible: con los más modernos. Son de quitar y poner y suelen ser totalmente transparentes. Facilitan el cepillado dental

¿Debo de utilizar retenedores para siempre?

Cuando el paciente lleva varios meses con retenedores surge la gran pregunta, ¿voy a tener que llevarlos puestos siempre? Según la AESOR sí, los retenedores deben ser llevados en boca siempre

¿El motivo? Los dientes están en constante movimiento, por lo que es muy importante el uso de retenedores para frenar su movimiento y conservarlos exactamente igual que tras finalizar el tratamiento de ortodoncia.

Si decides no utilizar retenedor, debes saber que es muy probable que tus dientes vuelvan a su posición inicial o bien torcerse, moverse y demás. Lo mejor, es que sigas siempre la recomendación de tu médico especialista.

El retenedor, una parte más de la ortodoncia

Se podría decir que los retenedores son considerados una parte más del tratamiento de ortodoncia, únicamente que es más discreto y más sencillo

. En conclusión, podemos decir que el retenedor es parte del tratamiento de ortodoncia. Es decir, este no finaliza cuando el profesional extrae el aparato si no que pasa a ser algo mucho más discreto y sencillo que mantiene la alineación de nuestros dientes.

Recuerda que es clave que las visitas a tu dentista son claves para conocer si los dientes se están moviendo o no y poder ponerle solución lo antes posible.

El impacto de las joyas en la salud bucodental

Atrás han quedado los grillz que llevaban los raperos hace años para darle a su apariencia un toque más urbano. En los últimos años, hemos visto como cantantes como Rosalia, han acercado a la población la joyería dental, un complemento que puede afectar gravemente a la salud bucodental.

Joyas en los dientes, ¿es posible?

Al igual que nuestras orejas o nuestros cuellos son adornados con pendientes y colgantes, también han surgido joyas para los dientes. Elaboradas con oro y plata, en la mayoría de casos, la demanda de este tipo de joyas ha incrementado notablemente.

Desde la Sociedad Española de Odontología Conservadora y Estética (SEOC) advierten de que esta moda pasajera podría tener consecuencia para nuestra salud bucodental, ya que es un tratamiento que lesiona la superficie del diente provocando un aumento de la sensibilidad dental

Efectos perjudiciales de utilizar joyas dentales

Las consecuencias para nuestra salud bucodental no solo afectan a la sensibilidad, sino que van mucho más allá. Según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), este tipo de joyería podría provocar incluso alteraciones en la articulación temporomandibular y su uso prolongado podría tener una grave repercusión sobre el tinte natural de nuestros dientes.

Además, en caso de nuestra bien adaptados,  también pueden provocar fracturas dentales, recesión de encías y diversas enfermedades periodontales como la gingivitis.

Pese a los peligros, si deseas seguir adelante en su aplicación, debes consultar a tu dentista de confianza para saber si tu salud bucodental es óptima (que no haya caries, ni fisuras, ni enfermedades periodontales…) 

Estética dental y ortodoncia: mejora tu salud y estética bucodental

¿Estética y salud van de la mano? Hoy en este artículo os queremos aclarar que para lucir unos dientes bonitos no es necesario dañarlos y que existen muchos tratamientos, como la ortodoncia, que nos ayudan a mejorar la salud bucodental y que, además, también mejoran nuestra estética bucodental.

Los beneficios de la ortodoncia

Lo cierto es que la ortodoncia se ha convertido en un tratamiento estrella para aquellos que quieren ver su sonrisa más bonita pero también más saludable presentándose, en muchas ocasiones, como una alternativa antes de pasar por cirugía.

Para solucionar problemas en las encías, en la articulación temporomandibular o una mala mordida. La ortodoncia se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados en consulta.

Además de ser de utilidad para resolver cualquier tipo de maloclusión y prevenir la aparición de caries, también es utilizada para lucir unos dientes alineados y una sonrisa amplia.

Los implantes dentales: funcionalidad y estética a partes iguales

Otro de los tratamientos que ha ido ganando adeptos por la funcionalidad y la estética que aporta a la sonrisa son los implantes dentales.

Además de conseguir una sonrisa bonita y suponer un plus de autoestima para muchos pacientes, los implantes dentales también nos permiten seguir realizando pequeñas acciones de nuestro día a día con total normalidad, como por ejemplo el simple hecho de comer.

Y es que los implantes dentales ayudan a que los huesos maxilares mantengan su función.

Fundas y carillas dental: algo más que belleza

Aunque suele utilizarse para darle una mayor estética a la sonrisa, lo cierto es que también se utiliza para reponer fracturas dentales, mejorando así la masticación del paciente. 

También corrige posiciones incorrectas leves sin necesidad de tener que someterse a un tratamiento de ortodoncia. Deja que tu dentista de confianza te diga si es posible o no.

El vapeo, un enemigo de nuestra salud bucodental

Las shishas y los locales de vapeo se han convertido en un momento y lugar de ocio para aquellos que buscan sentir la sensación de fumar sin tener un cigarrillo en la boca.

Sin embargo, vapear también tiene numerosos efectos negativos no solo sobre nuestra salud general, también sobre nuestra salud bucodental. Desde la  Journal of the American Dental Association (ADA) nos advierten sobre lo perjudicial que puede ser para nuestros dientes abusar del vapeo.

¿Qué peligro tiene vapear para nuestra salud bucodental?

Las shishas y los locales de vapeo se han convertido en un momento y lugar de ocio para aquellos que buscan sentir la sensación de fumar sin tener un cigarrillo en la boca.

Según la ADA, los consumidores de cigarrillos electrónicos tienen más probabilidades de desarrollar caries y enfermedades periodontales. El alto contenido en azúcar y la viscosidad de los ingredientes que componen el líquido de vaporización hacen que aumente considerablemente el riesgo de sufrir caries, especialmente entre los más jóvenes.

Además, los profesionales advierten de que han empezado a surgir caries en adolescentes en zonas poco habituales como los bordes inferiores de los dientes anteriores.

¿Qué hacer para prevenir su aparición?

Conscientes de lo perjudicial que puede resultar vapear para la salud, desde la ADA recomiendan que el uso de cigarrillo electrónico y dispositivos eléctricos aparecen reflejados en el historial dental de cada paciente.

Así mismo, a nivel individual se recomienda:

  1.  Cepillarse los dientes dos veces al día: utiliza un cepillo de dientes con cerdas suaves para evitar el sangrado de las encías
  2.  Utilizar hilo dental: el hilo dental ayuda a eliminar la placa y las partículas de comida de entre los dientes
  3. Utilizar enjuague bucal: el colutorio ayuda a eliminar las bacterias y refrescar el aliento.
  4. Limitar el azúcar: ingerir productos azucarados puede dañar tus dientes y contribuir a la aparición de caries.

Además, te recomendamos que cada 6 meses acudas a tu dentista de confianza para una revisión en profundidad.

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