Archivos mensuales: noviembre 2014

El valor de la primera visita por Patricia Valls

La verdad es que hay algunos días en los que a uno le dan ganas de tirar la toalla. Este artículo va dedicado a todos los que en mayor o menor medida se dedican a la odontopediatría, y me la voy a tomar como una terapia de grupo, porque me imagino que todos nos enfrentamos a situaciones muy parecidas en nuestras consultas. Nuestro caballo de batalla ya no se centra ni siquiera en los precios, como pasa en otras áreas de nuestra profesión.

Probablemente nos conformaríamos con que los padres de nuestros pacientes entendiesen nuestro esfuerzo, nuestros objetivos como profesionales y si no es mucho pedir, lo valorasen.Voy a contar una anécdota que me pasó hace poco en la consulta que refleja muy bien a lo que nos enfrentamos.Después de hacer una primera vista de 45 minutos con un niño pequeño, de mal comportamiento, con policaries y que había decidido no volver a abrir la boca tras haberle realizado dos empastes, su madre contactó conmigo para, he de decir que no en mal tono, transmitirme su mal estar por haberle cobrado la primera visita. Me dijo que había pasado un rato muy agradable conmigo y que le había contado cosas muy interesantes. Entendía que le había dedicado bastante tiempo pero me recriminaba que en otras clínicas la primera visita era gratis y que sus circunstancias económicas eran complicadas. Sinceramente, primero aluciné, luego me enfadé pero al final me dio mucha tristeza y me sentí como Don Quijote contra los molinos. Le contesté que lo que habíamos hecho no había sido pasar un rato agradable y hablar de cosas interesantes, que habíamos hecho una primera visita en la que había evaluado a su hijo clínica y radiológicamente, había valorado su comportamiento, le había explicado como afrontarlo, y había establecido un plan de tratamiento y un protocolo de prevención en función de su riesgo de caries.

Es evidente que mal vamos si nuestros pacientes ven y valoran la primera visita como esta madre. Su problema tal y como le expliqué no era poder afrontar económicamente el tratamiento de su hijo. Su problema era la forma de ver nuestro trabajo y la invité a acudir a cualquiera de las clínicas a las que se había referido.Seguro que si hubiese sido una primera visita en el pediatra, el dermatólogo o el oftalmólogo su reacción no habría sido ni parecida…Está claro que en este país, los odontólogos jugamos en otra liga para los pacientes.

A veces me planteo si es responsabilidad nuestra, si es consecuencia de nuestro sistema sanitario o como dije en la editorial anterior, si es porque “España es un país de tradiciones” y los dentistas no gozamos de buena prensa. A pesar de todo y aunque en la gran mayoría de los casos no nos lo reconozcan o nonos lo valoren, ahí estamos y estaremos los que nos dedicamos a la odontología infantil, luchando contra viento y marea para que nuestros pacientes el día de mañana no tengan miedo al dentista y proporcionándoles las armas para que se conviertan en adultos con una buena salud oral.

 

La Dra Patricia Valls es odontopediatra y vicepresidenta electa del ICOEV.

 

CompartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPrint this page


Facebook
visita nuestro canal