Archivos anuales: 2014

El valor de la primera visita por Patricia Valls

La verdad es que hay algunos días en los que a uno le dan ganas de tirar la toalla. Este artículo va dedicado a todos los que en mayor o menor medida se dedican a la odontopediatría, y me la voy a tomar como una terapia de grupo, porque me imagino que todos nos enfrentamos a situaciones muy parecidas en nuestras consultas. Nuestro caballo de batalla ya no se centra ni siquiera en los precios, como pasa en otras áreas de nuestra profesión.

Probablemente nos conformaríamos con que los padres de nuestros pacientes entendiesen nuestro esfuerzo, nuestros objetivos como profesionales y si no es mucho pedir, lo valorasen.Voy a contar una anécdota que me pasó hace poco en la consulta que refleja muy bien a lo que nos enfrentamos.Después de hacer una primera vista de 45 minutos con un niño pequeño, de mal comportamiento, con policaries y que había decidido no volver a abrir la boca tras haberle realizado dos empastes, su madre contactó conmigo para, he de decir que no en mal tono, transmitirme su mal estar por haberle cobrado la primera visita. Me dijo que había pasado un rato muy agradable conmigo y que le había contado cosas muy interesantes. Entendía que le había dedicado bastante tiempo pero me recriminaba que en otras clínicas la primera visita era gratis y que sus circunstancias económicas eran complicadas. Sinceramente, primero aluciné, luego me enfadé pero al final me dio mucha tristeza y me sentí como Don Quijote contra los molinos. Le contesté que lo que habíamos hecho no había sido pasar un rato agradable y hablar de cosas interesantes, que habíamos hecho una primera visita en la que había evaluado a su hijo clínica y radiológicamente, había valorado su comportamiento, le había explicado como afrontarlo, y había establecido un plan de tratamiento y un protocolo de prevención en función de su riesgo de caries.

Es evidente que mal vamos si nuestros pacientes ven y valoran la primera visita como esta madre. Su problema tal y como le expliqué no era poder afrontar económicamente el tratamiento de su hijo. Su problema era la forma de ver nuestro trabajo y la invité a acudir a cualquiera de las clínicas a las que se había referido.Seguro que si hubiese sido una primera visita en el pediatra, el dermatólogo o el oftalmólogo su reacción no habría sido ni parecida…Está claro que en este país, los odontólogos jugamos en otra liga para los pacientes.

A veces me planteo si es responsabilidad nuestra, si es consecuencia de nuestro sistema sanitario o como dije en la editorial anterior, si es porque “España es un país de tradiciones” y los dentistas no gozamos de buena prensa. A pesar de todo y aunque en la gran mayoría de los casos no nos lo reconozcan o nonos lo valoren, ahí estamos y estaremos los que nos dedicamos a la odontología infantil, luchando contra viento y marea para que nuestros pacientes el día de mañana no tengan miedo al dentista y proporcionándoles las armas para que se conviertan en adultos con una buena salud oral.

 

La Dra Patricia Valls es odontopediatra y vicepresidenta electa del ICOEV.

 

El mercantilismo que mata la Odontología (*) por Enrique Llobell

* Títular original enviado para la Tribuna de opinión principal de El Mundo Comunidad Valenciana publicado el 21/9 por espacio los editores lo redujeron a ‘Mercantilismo y Odontología’.

En las últimas cuatro décadas, los estomatólogos alcanzaron un alto status social, en parte debido a la diferencia favorable entre oferta y demanda. El actual sistema de seguridad social, que se creó en los 60 y que ha sido hasta hace poco modelo mundial, excluyó la Odontoestomatología derivando a unos caminos diferentes la sanidad pública y la privada. Sin embargo, el ejercicio privado de la profesión no llevó a estos profesionales a la mercantilización. ¿Habían recibido una educación diferente? Puede ser. ¿Tenían suficiente trabajo y sus problemas económicos resueltos? Puede ser.

Demasiadas cosas buenas, que llamaron la atención a gente importante como Alfonso Guerra o Ernesto Lluch. No solo el socialismo se interesó por la profesión, también debió dolerle alguna muela  a algún miembro del Opus Dei y de la Santa Iglesia, y se crearon nuevas facultades de odontología. En Valencia ya hay cuatro. Además de la pública, la Cardenal Herrera-Ceu, la Católica y la UEM. El mismo descontrol que ha llevado a este país a la situación económica y laboral actual y que ha destruido los valores morales, ha llevado al caos a nuestra profesión. Nos encontramos ya con un número de odontólogos por habitante absolutamente inadmisible para la OMS, y hemos conseguido frenar la creación de dos facultades más, una en Gandía y  a otra en Torrente, si bien no lo hemos conseguido en Alicante. Millones de euros tirados en formación y escuela de parados.  Además, familias apretadas que se hipotecan hasta las cejas para que el/la flamante odontólogo/a curse una carrera y un máster que le permita ganar 600 euros al mes en una franquicia o clínica mercantil de inversor privado. Si los cobra, claro está. Porque este tipo de clínicas no son como las consultas privadas, donde el paciente es precisamente eso, un paciente y no es considerado con un cliente que sólo abona presupuestos. En las consultas el/la odontólogo/a, habla contigo y te explica el tratamiento. En las clínicas mercantiles y franquicias es habitual que sea un comercial no odontólogo.

La laxitud y permisividad político-legislativa en aras de una supuesta libertad de mercado está teniendo consecuencias dramáticas en numerosos sectores destruyendo pymes tradicionales condenando a la ruina a autónomos y destruyendo muchos empleos. Al final el beneficiado siempre es la gran empresa, la multinacional o el inversor. En los sectores sanitarios como la Odontología los efectos son más perversos aún ya que además de la ruina económica y el bolsillo de los pacientes se está jugando con su salud y eso es algo muy grave.

¿Qué ha pasado en estos últimos años para que seamos el país más atrasado de Europa en especialidades odontológicas y el único que sufre la mercantilización de la sanidad? Solo en nuestro país se permite regalar tratamientos, como higienes bucales, rx, etc, como si las profesiones de higienista dental o radiólogo equivaliesen a cero. Se ha permitido la aparición de franquicias en la rama sanitaria, (prohibidas en países como Francia donde sí se defiende al consumidor) con las nefastas consecuencias que todos conocemos. Los sucesivos Gobiernos y la CNMC, son en suma responsables de la situación de deterioro actual de una profesión centenaria como la nuestra, posiblemente también de parte de la crisis general española. Como consecuencia de toda esta incompetencia el consumidor recela de la actuación de los profesionales honestos.
Nuestro objetivo es velar por mantener el prestigio de la Odonto-estomatología pero créanme cada vez es más difícil. Y lo es por la aparición de estas mercantiles ya que sus prácticas agresivas y poco éticas dañan la imagen de un colectivo honrado. Todo ello va en detrimento de la imagen social de los odontólogos y sobre todo contra los pacientes. Precisamente por eso nosotros recibimos y atendemos numerosas reclamaciones de pacientes e intentamos ayudarles desde el Colegio.

Dentro de nuestra responsabilidad social como Colegio debemos informar y alertar a los valencianos sobre los problemas y peligros que hay en el sector. Por ello, realizamos campañas divulgativas. La última bajo el clarificador lema ‘¿Implantología a 235 euros? No te están contando toda la verdad’. Pues bien nuevamente nos hemos encontrado con trabas porque nuestro mensaje parece que molesta a quienes hacen negocio a costa de ciudadanos con problemas dentales. Y lo hace hasta el punto que la concesionaria municipal JCDecaux nos retiró en sólo 24 horas dos anuncios ubicados cerca de las clínicas Dentix que invierten enormes cantidades anuales en publicidad.

El dinero manda y JCDecaux prefirió primar al pez grande y retirarnos unilateralmente dos anuncios que pretendían alertar a los ciudadanos e informarles sobre las ofertas engañosas. Ante dicha censura y discriminación decidimos retirar el resto de carteles de dicho soporte por dignidad aunque no bajamos los brazos y seguimos exigiendo a la concesionaria la reposición de los carteles. Así se lo hemos transmitido al Ayuntamiento con una queja y solicitando su mediación. Aunque todo sean trabas, principalmente por intereses económicos, ni los odontólogos ni nuestro Colegio vamos a rendirnos. No agacharemos la cabeza tanto por el bien de los profesionales como por la salud y el bienestar de los pacientes valencianos a los que no se debe engañar.

Implantes a 200 € y sus consecuencias por César Cuñat

Que esta profesión está degenerando a pasos agigantados es un hecho. Hace unos
20 años se veía venir con la implantación de universidades privadas, constitución de clínicas por empresarios (hoy franquicias), y con unos gestores que tenían sus consultas llenas y veían poco probable una debacle como la que estamosviviendo. Probablemente nos podría haber pasado a cualquiera pero es una pena que no se atajase.
Las universidades son un negocio consolidado, en manos de personas que les da igual el devenir de la Odontología. Todo es legal, quién se atreve a cerrarlas hoy. Sólo cuando deje de ser negocio, los que las abren se verán abocados al cierre. Esto ya ha pasado en USA, pero el problema es que cuando esto pase esta profesión se habrá convertido en un solar
haciendo de los campos que pisó Átila unos frondosos valles.
Parece ser que ningún dirigente quiere poner cordura en este tema. A colación de este problema viene la superpoblación de profesionales que sin posibilidad de tener
un trabajo digno y bien remunerado se ven forzados a coger las maletas, o desayunar protectores gástricos y aceptar condiciones laborales que rozan la tomadura de pelo. Si quieres lo coges…
Ante este escenario de crisis nacional, clínicas por doquier y superpoblación de profesionales llegamos al resultado de la ecuación que es la falta de pacientes para todos, por lo que los más avispados (desalmados) optan por reventar precios para copar el trabajo.
No se dan cuenta que los pacientes que tienen hoy no los tendrán mañana. El que te va a ti por precio mañana se irá a otro que lo baje más.
Pocos agudizan el ingenio por ser mejores profesionales, tratar mejor a los pacientes o crear
elementos diferenciadores, optan por el recurso fácil de abaratar precios. De ahí que quiero dar mi más cínica enhorabuena a EA, CA, EP y tantos otros que tendrán el dudoso honor y orgullo cuando sus hijos les digan: papá, tú te cargaste la profesión!!!
Puede sonar a discurso de protección de elitismo de la odontología, pero no es así. No dudo que sus implantes están homologados, que sus laboratorios tienen licencia pero sí dudo de su lealtada esta profesión. Seguramente se reirán cuando lean esto. Su argumento moral: si lo hacen las franquicias…
Desde el ICOEV estamos trabajando en responder a esta política de desprestigio, en breve tendréis el resultado en la calle, medios y en la sala de espera de vuestras consultas. Le daremos valor a nuestro trabajo e intentaremos hacer pensar a la gente que el Low Cost en nuestra boca es un peligro, la Comisión de Ética puede ya ilustrarlo.
Es por ello que quiero agradecer personalmente a todos aquellos compañeros que han mantenido la dignidad de nuestro trabajo y que confíen en que en unos años los pacientes sabrán diferenciar cuándo van a una clínica buena y una mala.
Porque evidentemente trabajar con buenos materiales, con marcas consolidadas siempre va
a tener un coste más alto. Que el técnico de laboratorio se rija por los mismos principios y nos elabore las prótesis con el tiempo adecuado también encarecerá el tratamiento. Y esto es lo que debemos transmitir al paciente, si para su bocales compensa ahorrarse esos euros a costa de garantizarse un trabajo en condiciones y evitar en un futuro problemas. No son zapatos ni pantalones. Ya pasó con las prótesis mamarias no hace mucho tiempo.
Es fácil hacer ver a un paciente que si una clínica tiene unos costes altísimos derivados de un alquiler alto, más empleados (comerciales, auxiliares), publicidad, etc, difícilmente puede ofrecer unos tratamientos a menos precio que el resto. Algo falla en la ecuación.

Publicidad y otros asuntos de actualidad colegial por Enrique Llobell

En  diciembre, os hablé de publicidad ilegal, por falsa o engañosa. Os decía que de acuerdo con la nueva ley de productos sanitarios 10/2013, artículo 78-apartado 6, “no podrán ser objeto de publicidad destinada al público los productos sanitarios que estén destinados a ser utilizados o aplicados exclusivamente por profesionales sanitarios”. Desde entonces, y aunque los resultados no han sido rápidos como sería deseable, ya hemos logrado la retirada y reformulación de un relevante número de anuncios. Terminaba diciendo “ya veremos que inventan”….
Pues bien, ya han inventado. Están utilizando un sistema de publicidad engañosa, que ya dirán los jueces si es falsa o si es una estafa. Consiste en anunciar un producto por seis veces menos de lo que finalmente van a cobrar.
La primera consecuencia es que el ciudadano, que ya nos ve caros porque está acostumbrado a la sanidad gratuita, ahora, además, nos ve como timadores. Las denuncias están puestas, pero ya sabemos que la peor injusticia es una justicia lenta, y la nuestra no es que sea muy rápida.
Por cierto, que acabamos de ganar a Vitaldent el juicio sobre la campaña “haz las paces con tu dentista”. Juicio que ha llevado el Consejo General pero que no olvidemos que se inició a instancias del Colegio de Valencia y luego nos retiramos para que lo llevase el Consejo por tratarse de un asunto de competencia nacional. La sentencia está recurrida.
Para combatir este nuevo sistema de publicidad de venta a trozos que ofrecen esos comerciantes,vamos a destinar una parte importante de dinero a una campaña de contrapublicidad, que comenzaremos en septiembre. Antes de iniciarla realizaremos un documento explicativo que podréis poner vuestras salas de espera y entregar a vuestros pacientes para que lo difundan.
Con los intrusos tenemos una pelea parecida. Últimamente pedimos al juzgado medidas cautelares contra Molaris Dental, y el juzgado nos contestó que no, que cuando se celebre el juicio ya veremos. Es decir, yo mañana me cuelo en el juzgado y me pongo a celebrar juicios y a poner sentencias y cuando vengan a tirarme, les diré que “ya se verá en el juicio dentro de dos años”. Y mientras, a ejercer de juez. Pero no lo hemos dejado ahí, también solicitamos su cierre a Sanidad pero seguimos a la espera.
En la revista colegial de este mes de julio publicamos unas interesantes estadísticas de la Universidad de Valencia. En relación con ellas y según el último informe del Consejo General, seguimos siendo el Colegio profesional con mayor paro de toda España, triplicando el índice del siguiente. Nos queda el consuelo de pensar que somos los primeros en todo, en lo bueno, y en lo malo.
También aprovecho para recordaros otros asuntos tratados en la Asamblea General Ordinaria del ICOEV, como la decisión de prorrogar un año más el pago de la cuota del Consejo por parte del Colegio, 140.000 euros que no repercutimos en vosotros.
Además cabe reseñar el cambio de presidencia en el Consejo General, con el indiscutible triunfo del Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Colegio de Murcia.
Mucho más divertidos, han sido los actos del Centro de Estudios, como la reunión de Alicante y el acto de clausura.

Un saludo a todos/as

 

Enrique Llobell

Presidente

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