Curiosidades

La ‘ciudad’ de los dentistas valencianos que aún perdura

Corrían principios de los años sesenta cuando un grupo de dentistas decidieron crear un lugar que sería punto de encuentro residencial para los odontólogos y estomatólogos valencianos. Auspiciados por el entonces Colegio de Odontólogos y Estomatólogos la III Región (antigua denominación del ICOEV formada entonces por Valencia, Alicante, Castellón, Murcia y Albacete) se constituyó una cooperativa para llevar a cabo la urbanización y el reparto de parcelas en las que se ubicarían los chalets, las viviendas y el centro social de la que sería la Urbanización Santa Apolonia.

ciudad dentistas foto club santa apolonia

El lugar elegido fue el monte Vedat de Torrent. La elección obedeció a que se buscaba un emplazamiento montañoso suave y tranquilo lo más cercano posible a la ciudad de Valencia, donde la mayoría tenían sus consultas.  El objetivo no era otro que disponer de una zona residencial no sólo de chalets sino con viviendas en un entorno tranquilo. El emplazamiento era ideal. Un monte de pino carrasco a 142 metros de altura sobre el nivel del mar situado a 9 kilómetros de Valencia. Un paraje tranquilo e ideal muy alejado de la total urbanización que hoy tiene la zona y que en la práctica lo une con las varias urbanizaciones de El Vedat.

ciudad dentistas plano torrent 1959 @Geotorrent

La cooperativa recogió dinero, compró las parcelas y urbanizó las calles. Luego los propietarios fueron comprando cada una de las 205 parcelas de 2 hanegadas (1.662 m2) que se hicieron y donde ya cada uno edificó. Finalmente y aunque el principio se proyectó la idea de construir chalets y viviendas urbanas en el mismo entorno, posiblemente por problemas administrativos  el proyecto se quedó en una zona residencial (chalets) de descanso que en la mayoría de los casos se utilizaba para los fines de semana y los periodos vacacionales.

Inicialmente hubo 34 dentistas colegiados que se apuntaron a la cooperativa de los cerca de 200 colegiados de entonces. Llegó un momento en que el proyecto se abrió a otros propietarios no odontólogos dado que no todos los dentistas colegiados optaron por participar. Aunque el propio Colegio se quedó con un lote de parcelas con el objetivo de revenderlas a nuevos colegiados.  A partir de ahí, de la adjudicación inicial para dentistas entraron principalmente médicos pero también, arquitectos, industriales, farmacéuticos, protésicos, ingenieros, notarios, abogados s y otros profesionales. De hecho en una de las parcelas se construyó el conocido Hotel Lido, hoy en día abandonado. ciudad dentistas vista actual urb santa apolonia @Geotorrent

La compra de parcela también llevaba añadida una participación en un Club Social que posteriormente se construyó con la aportación de los cooperativistas y que desde entonces ha concentrado la vida social de la urbanización. En el Club Santa Apolonia y sus amplias instalaciones deportivas y de ocio se llegaron a celebrar campeonatos nacionales de natación y todo tipo de festejos entre ellos las comidas y competiciones deportivas (fútbol, tenis, cartas, y dominó, etc) del propio Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la III Región.  La relación fue tan intensa durante años que el propio Colegio hizo una placa conmemorativa al respecto. De hecho, en el propio noticiario colegial del año 60 se recogía la construcción del Club Social y ya se planeaba construir en él una piscina, campos de deportes zonas verdes y una capilla para Santa Apolonia, todo ello en beneficio de los colegiados, fuesen o no cooperativistas. Una idea  inicial que en su mayor parte se llevo a cabo.

El proyecto partió de la idea inicial de varios dentistas colegiados, una idea que  surgió a finales de los cincuenta y que comenzó a fraguarse con la creación de una Comisión Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la III Región que lo desarrolló a principios de los sesenta.  La cooperativa se bautizó como Santa Apolonia, en honor a la devoción a la patrona de la Odontoestomatología y por tanto del Colegio. Un nombre que a su vez pretendía ser un nexo de unión e identificación común de los odontólogos y estomatólogos valencianos. Una denominación que, a la postre, se convirtió también en el nombre de la urbanización.ciudad dentistas torrent 2017 @geotorrent

La inscripción en la cooperativa tenía un coste de 2.000 pesetas (3.000 sino era odontólogo) mientras que las parcelas se vendieron inicialmente por 10.000 pesetas, cantidad que progresivamente fue incrementándose. Las reuniones de la cooperativa se hicieron inicialmente en el propio Colegio entonces sito en la calle Isabel la Católica, 8 y fue en el propio Colegio donde se gestionaba y daba información al respecto del magno proyecto. De hecho, la cooperativa estaba domiciliada en la dirección del propio Colegio. A partir de las Comisión creada en el Colegio se hicieron los estatutos de la cooperativa y una vez ésta constituida se crearon comisiones de todo tipo (electricidad, urbanización, teléfono, asesoría jurídica, transportes, administración y relaciones externas) formadas por los propios cooperativistas ya no sólo formada por los colegiados.

A pesar que el proyecto fue auspiciado por dentistas, actualmente sólo quedan cuatro o cinco residiendo en la urbanización Santa Apolonia, según relata uno de ellos, el estomatólogo Antonio Jiménez. Con el paso de los años, los dentistas titulares de las parcelas o sus familias fueron vendiendo las propiedades dado la alta revalorización que éstas tuvieron. torrent 1956El Dr Jiménez corrobora que con el paso de los años la urbanización Santa Apolonia ha atraído a mucha gente importante especialmente industriales que vinieron porque era un entorno ideal. Jiménez recuerda con nostalgia los orígenes familiares odontoestomatológicos de la urbanización cuando la mayoría de los habitantes eran dentistas o médicos. En ese sentido también confirma que hoy en día ha cambiado la idiosincrasia de los moradores de Santa Apolonia ya que actualmente la mayoría vive allí y las casas no son una simple residencia de verano como ocurría en el pasado. De hecho en los últimos años se han producido un alto volumen de compra-ventas que han diluido el espíritu odontológico de la urbanización que persiste al paso del tiempo en su propia denominación oficial.

Los falsos mitos dentales que no debes creer

Son muchos los mitos dentales y remedios caseros que llegan a nuestros oídos por boca de amigos y conocidos o que leemos en páginas de Internet. Sin embargo muchos de ellos no son ciertos y pueden causar problemas a nuestra salud bucodental. Por todo ello, desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia (ICOEV) analizamos los 18 más habituales, explicamos porqué no debemos creerlos y os aclaramos la realidad al respecto.

1– Las caries de los dientes de leche no afectan a los definitivos. Falsa creencia que ha sido responsable de graves problemas en la dentición definitiva.  La caries del diente de leche necesita ser tratada lo antes posible.

2.- Las caries siempre duelen. Falso. Una caries puede estar presente en un diente, principalmente en el esmalte, sin que el paciente sienta dolor alguno. Así mismo, si la caries llega a la zona de dentina y el diente pierde la vitalidad de su nervio, puede no notar ningún tipo de dolor. El dolor se inicia cuando la infección se extiende a la dentina en contacto con bebidas frías o calientes o azucares. Si la infección llega el nervio, puede infectarse y el dolor aumenta. Las revisiones periódicas son la mejor herramienta para detectar a tiempo una caries.

3- El embarazo ocasiona pérdida de dientes en la madre por falta de calcio. Falso mito, durante el embarazo la alteración hormonal produce cambios en las encías aumentando el depósito de bacterias. Tienen un mayor riesgo de gingivitis y caries. Por eso las embarazadas necesitan extremar su higiene dental y acudir a revisión con el dentista durante el embarazo.

4-Mascar chicle sustituye el cepillado. Falso mito muy extendido. Contribuye a generar más saliva y mejorar el PH pero en ningún caso puede sustituir a la seda dental, al cepillo interdental y al cepillo de dientes.

5-El bicarbonato es bueno para blanquear los dientes. Aunque antiguamente se utilizaba como blanqueante no es recomendable ya que es muy abrasivo y ocasiona daños al esmalte. Los blanqueamientos dentales deben realizarse sólo por un dentista.falsos mitos

6-Los colutorios no manchan los dientes. En principio los enjuagues bucales no deberían manchar los dientes ahora bien, aquellos que contienen clorexidina sí manchan las piezas dentales si usan de forma continua. Su tiempo de uso debe ser marcado por el odontólogo.

 7.-Con enjuagarse la boca es suficiente. Falso. El enjuague es un método complementario para mejorar la higiene dental pero en ningún caso es sustitutivo de un cepillado o el uso del hilo dental.

8-Las obturaciones de amalgama (empastes con mercurio) son tóxicos. Esto es falso. Las principales organizaciones dentales del mundo (Federación Dental Internacional, Asociación Dental Americana, Consejo General de Dentistas. etc) consideran estas obturaciones seguras, resistentes, y de larga duración.

9-Los dientes son los responsables del mal aliento. Esto es falso a medias ya que el mal aliento aparece por falta de higiene dental y acumulación de restos y bacterias. En ocasiones tiene su origen en problemas gastrointestinales.

10-Las muelas del juicio deben extraerse siempre. Solo deben extraerse cuándo su posición y desarrollo causen infecciones o problemas para el resto de los dientes. Cada caso debe ser evaluado por un odontólogo.falsos mitos

11-La aspirina sobre la muela elimina el dolor. Falso. Es una antigua creencia que causaba serios problemas en las encías.  Hoy en día el AAS se utiliza para otras dolencias.

12-Los dientes con fundas dentales son inmunes a la caries.  Falso. La falta de higiene produce caries debajo de las fundas muy difíciles de detectar.

13-Los implantes son para toda la vida.  Nada es para siempre. Nuevamente la falta de higiene dental, la acumulación de bacterias y la propia fisiología del paciente afectan mucho a su duración.

14.-Las limpiezas dentales estropean o rayan los dientes. Falso. La limpieza dental sirve para eliminar la placa y el sarro que se deposita en los dientes y por tanto evitar futuras patologías, como la periodontitis, también conocida coloquialmente como “piorrea”. Es recomendable al menos una limpieza al año.

15.- Los cepillos duros limpian mejor que los blandos. Falso. Todos los cepillos cumplen su función de higiene de igual forma, y está demostrado que los cepillos duros pueden provocar heridas en la encía del paciente.

16.-Si se tiene “piorrea” se pierden todos los dientes. Falso. La periodontitis o piorrea puede desencadenar la pérdida de algunas piezas dentales pero sólo en el caso de que no se trate o que la enfermedad se encuentre en un estadio muy desarrollado.

17-Las dentaduras postizas son para toda la vida.  Falso. Los materiales deben ser sustituidos por su desgaste y contaminación. Los tejidos gingivales evolucionan con el paso de los años por lo que la rigidez de la prótesis puede generar molestias, razón por la que debe ser revisada o sustituida en la clínica.

18-Los protésicos dentales pueden atender clínicamente a pacientes. Falso. El protésico dental también conocido como dentist-428649_640‘mecánico dentista’ fabrica la prótesis prescrita por el dentista y el dentista es el único capacitado formativa y legalmente para trabajar sobre la boca del paciente. Son profesiones que se complementan pero no se solapan ya que el protésico en ningún caso puede tener contacto clínico con el paciente puesto que constituiría un delito penal de intrusismo.

¿Sabes cual es el azúcar real que contienen los productos que consumes?

Un consumo excesivo de azúcar puede afectar a tu salud generando problemas de obesidad, diabetes y caries. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reducido la recomendación de ingesta diaria de este edulcorante al 5% del total del aporte calórico. Sin embargo no siempre somos conscientes del azúcar oculto en muchos productos que consumimos habitualmente.

El fotógrafo Antonio R Estrada recoge en su web sinazucar.org fotografías de productos de consumo diario junto con el aporte real de este edulcorante en forma de los tradicionales terrones. Sin duda, una original, divulgativa forma de concienciar e informar a la población sobre la presencia real de azúcar y por tanto cuánto podríamos estar suministrando a nuestro cuerpo.

A continuación reproducimos varias fotos de dicha web en la que se pueden encontrar múltiples ejemplos recogidos por el Antonio R Estrada:

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Morderse las uñas, el peligro que acecha a tus dientes

Para muchos es un gesto normal sin implicaciones que pasaría desapercibido si no fuera por las marcas estéticas que deja en los dedos. Sin embargo morderse las uñas puede conllevar consecuencias peligrosas y poco conocidas no sólo las obvias para tus dedos sino también para tu boca y por ende tus dientes.

La ingesta prolongada y compulsiva de las uñas puede ocasionar un deterioro excesivo de los incisivos, mayor riesgo de infecciones así como problemas para la mandíbula e incluso contribuye a la halitosis. Y es que aunque quizás no lo parezca la onicofagia puede poner en riesgo la salud de tu boca.

Desgaste dental

El mordisqueo continuo es capaz de erosionar el esmalte de los dientes sobre todo de lo incisivos mediante microtraumatismos. En algunos casos extremos incluso puede ocasionar astillados y fracturas en las piezas.

Problemas bacterianos

El contacto prolongado con las uñas puede suponer un trasvase de bacterias lo que aumenta el riego de infecciones en tu boca y puede ser la puerta de entrada para tu cuerpo de determinadas bacterias que pueden afectar a tu organismo. Es el caso de los Staphylococcus, la Candida o la Escherichia Coli que puede ocasionar diarreas y vómitos. Un estudio del departamento de Dermatología de la Universidad de Pensilvania concluyó que en debajo de las uñas hay  miles de miles de bacterias mientras que en el resto de zonas de la mano sólo suele haber cientos.

Mandibula

El mordisqueo persistente de uñas también puede pasar factura a la articulación temporomandibular incluso pudiendo provocar dificultad y dolor para masticar los alimentos. El problema reside en que dicho movimiento implica una posición forzada para la mandíbula.No en vano un estudio de investigadores del Hospital Greater Noida de la India sostiene que existen una relación entre morderse las uñas y afecciones de la mandibula.

Halitosis

En el caso del mal aliento, la relación con roer las uñas se fundamenta en el traspaso de bacterias desde la zona subungueal a la boca, la presencia de determinadas bacterias puede contribuir al desarrollo de halitosis más aún en el caso que se haya generado una infección.

¿Por qué cada vez hay más clínicas dentales?

Cualquier ciudadano de a pie tiene la percepción de que cada vez hay más clínicas dentales. Sin duda dicha percepción es real pero con matices.

Es cierto que ha habido un muy importante número de aperturas de clínicas cuyos impulsores han sido empresarios pequeños y medianos así como grandes empresas. Sin embargo también hay que tener en cuenta los traslados de algunas clínicas tradicionales.  Muchas de estas consultas, que hasta ahora estaban ubicadas en pisos, han decidido mudarse a bajos comerciales ya sea para  ampliar sus instalaciones o para mejorar su visibilidad y poder optar a tener nuevos pacientes.

Al mismo tiempo tampoco debemos olvidar otra vía como el cooperativismo dental. Es decir varios profesionales con distintas dedicaciones odontológicas que deciden unirse para crear una nueva clínica si bien es cierto que proporcionalmente el número no es muy destacable en comparación con los anteriores casos citados.

¿Por qué Santa Apolonia es la patrona de los odontólogos?

Muchas personas se preguntarán porqué Santa Apolonia está considerada como la patrona de los odontólogos. Pues bien como en tantas otras tradiciones, la respuesta la encontramos en la historia. Concretamente en la vinculada al cristianismo durante la época romana. Eran tiempos de activas persecuciones religiosas y de mártires por la fe cristiana. Bajo el mandato del emperador Filipo El Árabe, la premisa era perseguir, represaliar y torturar a los cristianos y así se hacía en Alejandría (parte oriental del imperio). Pues bien en unas de esas acciones de ataque sobre los cristianos (en el año 249, siglo III D.C), los soldados capturaron a Apolonia, una mujer virgen de avanzada edad y la torturaron con el objetivo de que se arrepintiera de su fe cristiana, pronunciase blasfemias contra Jesucristo y adorase a los dioses paganos. Sin embargo, ella se negó y padeció la ira de la turba alejandrina. En uno de los crueles golpes perpetrados con martillos que sufrió perdió buena parte de sus dientes y los restantes le fueron arrancados como tortura. Su perseverancia en defender la fe enojó más a sus atacantes y éstos la amenazaron con la hoguera pero Apolonia no se amilanó.

Momentos antes del final pidió a sus torturadores que le soltaran las manos haciéndoles pensar que iba a reconsiderar su decisión. Sin embargo y para sorpresa de los soldados, ella misma se lanzó al fuego (según San Agustín por deseo del Espítitu Santo) de la hoguera para no renunciar a su religión. Dicen los escritos que mientras Apolonia estaba bajo el fuego espetó a los presentes que cuando sufrieran de problemas y dolencias dentales, invocaran su nombre, pues ella intercedería ante Dios para aliviar sus penas. Sin embargo, la leyenda no se queda ahí y asegura que Apolonia no se quemó y permaneció con vida dentro de la hoguera (protegida por Dios), razón por la que finalmente optaron por degollarla para darle muerte. 50 años después Apolonia se convirtió en Santa Apolonia ya que fue canonizada por su entrega y abnegación cristiana.

Años más tarde su figura cayó en el olvido y no fue hasta el  siglo XIV cuando vuelve a emerger en la liturgia católica. Desde entonces es a ella a quien se la invoca contra el dolor de muelas y es considerada como la patrona de las enfermedades dentales al tiempo que de los odontólogos. La iconografía de Santa Apolonia se representa con unas pinzas que sostienen un diente o con un collar en el que pende un diente de oro. Su festividad se celebra el 9 de febrero.

El origen del cepillo de dientes

Hoy en día en la práctica totalidad de las casas hay al menos un cepillo de dientes por persona, sin embargo y aunque pensemos que es algo común desde hace siglos, la realidad es que la universalización del uso del cepillo de dientes no tiene tantos años como el invento. Y es que aunque se pueda creer lo contrario el cepillo de dientes lleva ya muchos con nosotros. Eso sí, el más similar al de nuestros días apareció en 1938 (cepillo de nailon) como una evolución del creado originalmente en la corte imperial de China en 1498.

Diversas investigaciones indican que aunque previamente se utilizaban rudimentarios utensilios (palos masticables, ramas de areca, etc) para limpiar los dientes, el cepillo, prácticamente, como lo conocemos hoy en día surgió en el siglo XV, concretamente en China en 1498. El invento ‘imperial’ consistía en un mango de hueso al que se le habían cosido cerdas (extraídas de cerdos originarios de zonas frías ya que están eran más duras). Los mercaderes y las rutas comerciales hicieron llegar el ‘invento’ a Europa pero la extrema dureza de las cerdas jugaba en su contra y provocaba rechazo. Por ello, en el viejo continente no se llegaron a usar hasta el siglo XVII. Eso sí, con otro tipo de pelos más blandos como es el caso de los de caballo. Sin embargo, seguía siendo un producto reservado para reyes y clases altas ya que su coste era demasiado elevado.

El cepillo con cerdas artificiales como hoy lo conocemos no llegaría hasta bien entrado el siglo XX. Concretamente en 1938 cuando con el desarrollo del nailon se aplicó esta tecnología a los cepillos de dientes descartando así las cerdas de origen animal. Y es que desde el punto de vista de la higiene y la transmisión de bacterias estas presentaban problemas. Así lo puso de manifiesto Louis Pasteur con sus descubrimientos en el XIX. Gracias a sus investigaciones los odontólogos fueron conscientes de que dado que las cerdas animales se mantenían húmedas ello podía favorecer la aparición de bacterias y hongos microscópicos. A su vez, la dureza de las cerdas generaba más heridas por lo que el contagio y transmisión de las bacterias era más que factible. Así y como propugnaba Pasteur, la solución pasaba por la esterilización con agua hirviendo. Sin embargo, este proceso acababa ablandando en exceso y de forma permanente las cerdas de origen animal por lo que el cepillo quedada inservible a corto plazo.

 

En 1930 se descubrió el nailon y ocho años después se creó el primer cepillo de dientes con este material. Era el ‘Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush’. El nuevo cepillo de nailon presentaba múltiples ventajas. En primer lugar se secaba rápidamente con lo que se subsanaba el problema de la aparición de bacterias por humedad y con ello el riesgo de infección pero al mismo tiempo el nuevo material hacía que el cepillo fuese duro y flexible a la vez con lo que su uso era más agradable y efectivo.  Sin embargo, al principio su tacto era demasiado duro y en ocasiones ocasionaba heridas hasta que en 1950 consiguieron un cepillo más blando. Era el cepillo Park Avenue que cuadriplicaba el precio del original. Posteriormente en 1961 llegaría el primer cepillo eléctrico (broxodent). Y desde ahí hasta ahora este útil invento no ha sufrido grandes variaciones salvo mejoras de diseño y múltiples posibilidades de productos.

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