Las bolsas de nicotina, también conocidas como «nicotine pouches», son un producto nuevo que está llamando mucho la atención. A diferencia del tabaco tradicional, estas bolsitas no tienen tabaco. En su lugar, contienen nicotina sintética y otros ingredientes como una fibra llamada celulosa, un poco de sal (carbonato de sodio), ácido cítrico y diferentes sabores. ¿Qué son las bolsitas de nicotina y cómo funcionan?Las bolsas de nicotina se usan poniéndolas entre el labio de arriba y la encía. Ahí, la nicotina se suelta y tu boca la absorbe. Se dejan puestas desde unos pocos minutos hasta una hora, y luego se sacan sin tragarlas. Según el informe del Instituto Federal para valoración de Riesgos (BfR) de Alemania, estas bolsas de nicotina se vieron por primera vez en Suecia, Estados Unidos y el Reino Unido en 2019. La nicotina es el ingrediente principal de estas bolsitas y es lo que más nos preocupa por los riesgos que implica. Esta sustancia actúa en tu cerebro y cuerpo, lo que puede hacer que aumenten tu presión arterial y tu ritmo cardíaco. La cantidad de nicotina en cada bolsita varía mucho; algunas pueden tener hasta 47.5 mg; los estudios muestran que al menos la mitad de esa nicotina se absorbe en tu sangre, alcanzando niveles parecidos a los de fumar un cigarrillo normal, e incluso más altos con las bolsitas de alta dosis. Esta rápida absorción, sobre todo en dosis altas, sugiere que pueden ser tan adictivas como los cigarrillos. El modelo sueco: ¿Un futuro sin humo pero con nicotina?Suecia ha logrado algo que parecía imposible para muchos: ser el primer país del mundo «sin humo». En noviembre de 2024, la cantidad de adultos suecos que fuman bajó de 5%, que es el número que la Organización Mundial de la Salud (OMS) usa para decir que un país está «libre de humo». Esto pasó 17 años antes de lo que esperaba la Unión Europea, donde el promedio de fumadores todavía es 24%. Este éxito, al que llaman «el caso sueco», también significa que tienen una de las tasas más bajas de cáncer de pulmón en Europa. Aunque el humo del tabaco ha desaparecido de las calles de Estocolmo, la nicotina sigue muy presente en la vida de los suecos. Uno de cada cuatro adultos consume nicotina a diario, una cifra parecida a la de otros países europeos, pero con una diferencia clave, lo hacen usando «snus«. Tradicionalmente, en Suecia se ha comercializado el «snus», pequeñas bolsitas de tabaco de administración oral. Aunque el «snus» está prohibido en la mayor parte de la Unión Europea, ha sido objeto de debate por su potencial de reducción de daños en comparación con los cigarrillos. Un estudio sueco ha demostrado que los consumidores de «snus» no tienen más probabilidades de empezar a fumar cigarrillos, e incluso los fumadores que empiezan a usar «snus» tienen más probabilidades de dejar los cigarrillos. La alarma en España y la regulación pendienteLas bolsas de nicotina ya se venden en España y, aunque todavía no son muy comunes, su popularidad está creciendo y eso ha encendido las alarmas. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) está preocupada y las considera un riesgo importante para la salud pública, sobre todo para los jóvenes. Esto se debe a que se ven mucho en redes sociales como Tik Tok, donde se dice que ayudan a mejorar el rendimiento y la concentración. Esta creciente visibilidad en plataformas digitales, donde se presentan como una herramienta para el rendimiento, representa un riesgo adicional. Los jóvenes, son los más vulnerables a las tendencias en redes sociales, podrían verse atraídos por estos productos sin ser conscientes de los riesgos para su salud y la posible adicción a la nicotina que conllevan. La preocupación de SEPAR radica en que, esta percepción distorsionada oculte la realidad de que las bolsas de nicotina son, en esencia, productos adictivos con posibles consecuencias a largo plazo. Como las bolsas de nicotina no tienen tabaco, inicialmente evitaron las reglas del Ministerio de Sanidad. Sin embargo, el Gobierno español, ahora quiere limitar la nicotina en ellas a 0.99 mg y prohibir que se mezclen con estimulantes. El secretario de Sanidad, Javier Padilla, dice que prohibirá los productos actualmente comercializados, ya que sus concentraciones son superiores. Grupos de riesgo al consumo de bolsas de nicotinaEl Instituto Federal para la Valoración de Riesgos (BfR) de Alemania ha identificado tres grupos de riesgo principales en relación con las bolsitas de nicotina: niños, adolescentes y no fumadores, debido al potencial adictivo de la nicotina; mujeres embarazadas y lactantes, por los efectos en el desarrollo fetal y el paso de la nicotina a la leche materna; y pacientes cardiovasculares, por los conocidos efectos de la nicotina en el sistema cardiovascular. ¿Cómo pueden afectar las bolsas de nicotina a nuestra salud bucodental?Aunque las bolsas de nicotina ayudan a dejar de fumar, pueden tener algunos efectos menores en las encías y boca, estos efectos son mucho menos dañinos que seguir fumando. Según un informe de la revista médica Cureus, cuando usas parches de nicotina, la nicotina entra a tu sangre y llega a tus encías. Uno de sus efectos más importantes es que estrecha los vasos sanguíneos de las encías. Al reducirse el flujo de sangre, tus encías reciben menos nutrientes y oxígeno, lo que puede afectar a tu salud bucodental. Además, la nicotina también puede dañar las células de las encías (llamadas fibroblastos) que son clave para mantenerlas sanas y fuertes. La nicotina puede hacer que estas células se reproduzcan menos y se peguen peor, lo que dificulta que tus encías se reparen o se regeneren. Otro de los efectos secundarios de los parches de nicotina es la boca seca, lo que, si se mantiene, podría elevar el riesgo de tener caries y otras infecciones en la boca. En conclusión, si bien las bolsas de nicotina presentan una alternativa al tabaco tradicional que elimina los riesgos asociados a la combustión, su alto contenido de nicotina y el potencial de adicción, junto con la presencia de nitrosaminas y los riesgos para grupos vulnerables, exigen una regulación cuidadosa y una investigación exhaustiva e independiente. El futuro de estos productos en el panorama de la salud pública dependerá en gran medida de cómo se gestionen estos riesgos y de la evidencia que se acumule sobre sus efectos a largo plazo en la población. | ![]() |