Después de meses (¡o incluso años!) de llevar ortodoncia, llega por fin ese momento que tanto esperabas: te quitan los brackets o dejas de usar los alineadores. Pero… ¿ya está todo hecho? No exactamente. Ahora tu sonrisa necesita un nuevo aliado para mantenerse en su sitio: los retenedores. Desde la Asociación Española de Ortodoncistas (AESOR), insisten en que el tratamiento de ortodoncia no termina cuando finaliza el movimiento dental, sino cuando se estabilizan los resultados. Y para lograrlo, los retenedores son clave. ¿Qué son los retenedores? Los retenedores son dispositivos diseñados para mantener los dientes en su nueva posición tras el tratamiento de ortodoncia. Cuando los dientes se mueven, el hueso y las encías que los rodean necesitan tiempo para adaptarse y consolidar el cambio. Si no se utilizan retenedores, es muy probable que los dientes tiendan a moverse de nuevo. Este proceso se llama recidiva y puede hacer que vuelvas al punto de partida si no se controla a tiempo. ¿Por qué son tan importantes? Imagina que después de todo tu esfuerzo con brackets o alineadores, tus dientes empiezan a desplazarse otra vez. Frustrante, ¿verdad? Pues eso es justo lo que previenen los retenedores. Son el paso final —y crucial— para consolidar el tratamiento y evitar que los dientes “recuerden” su antigua posición. En palabras de los especialistas de AESOR, la retención es tan importante como el tratamiento activo. Porque una sonrisa bonita no solo se consigue… ¡se mantiene! Tipos de retenedores: ¿cuál es mejor? Existen dos tipos principales de retenedores, y cada uno tiene sus ventajas. Tu ortodoncista te recomendará el más adecuado según tu caso, tu estilo de vida y tus hábitos. Retenedores fijos: son finos alambres que se colocan en la parte posterior (interna) de los dientes, normalmente de canino a canino. Sus ventajas es que no se ven y no tienes que acordarte de ponértelo y quitártelo. Ein embargo, requieren de una higiene más cuidadosa, pueden despegarse si muerdes alimentos muy duros y necesitan revisiones periódicas Retenedores removibles: son férulas de plástico transparente (muy similares a los alineadores) que se colocan sobre los dientes, generalmente por la noche. Sus ventajas principales es que son cómodos y discretos y, además, pueden limpiarse con facilidad por lo que la higiene es mucho mejor. Sin embargo, debes acordarte de ponértelos y de dónde los has guardado Necesitan limpieza diaria para evitar la acumulación de placa o bacterias. ¿Cuánto tiempo hay que llevarlos? No hay una respuesta única, pero la mayoría de los odontólogos recomiendan usar los retenedores de por vida. Eso no significa llevarlos todo el día siempre, pero sí mantener una rutina constante, sobre todo durante los primeros meses y años tras finalizar la ortodoncia. Con el paso del tiempo, los dientes siempre pueden moverse —aunque sea ligeramente— por factores como el envejecimiento, el bruxismo, o incluso por la presión de la lengua y los labios. ¿Cómo cuidar tus retenedores? Tanto si usas retenedores fijos como removibles, es fundamental cuidarlos bien para que duren más tiempo y funcionen correctamente. Aquí van algunos consejos: Para retenedores removibles:
Para retenedores fijos:
¿Cómo saber qué retenedor es mejor para mí? Tu odontólogo de confianza valorará tu caso de forma personalizada. En AESOR, los especialistas están capacitados para explicarte las ventajas y desventajas de cada tipo de retención y recomendarte la mejor opción según tu situación. Cada sonrisa es única, y cada tratamiento debe adaptarse a tus necesidades específicas. Recuerda: el esfuerzo de tener una sonrisa alineada no termina cuando te quitan los brackets o los alineadores. Continúa con el uso responsable de tus retenedores para mantener tu sonrisa sana y perfecta durante muchos años. | ![]() |