Una carilla dental es una reconstrucción estética que un odontólogo coloca sobre la cara delantera de los dientes; es decir, aquella que mostramos al hablar y al sonreír. Por tanto, se trata de un tratamiento enmarcado en el área de la estética dental porque su objetivo no será el de mejorar la funcionalidad de los dientes sino incrementar la armonía de los mismos. Las carillas dentales pueden mejorar el color, la forma, el tamaño o la posición en la que se encuentran nuestros dientes. En ocasiones, dientes torcidos, rotos, manchados, irregulares… suelen ser tratados con carillas dentales. En muchas ocasiones, hay personas que acuden a una clínica dental diciendo “quiero carillas dentales”. Sin embargo, tal y como ocurre en muchos casos, el diagnóstico de nuestro odontólogo de confianza es fundamental. Será él o ella quien, con su criterio, determine qué tratamiento es el más idóneo para nosotros. Distintos tipos de carillas dentales Existe distinta tipología de carillas dentales, tanto en unos casos como en otros, servirán para mejorar la estética de los dientes. No obstante, según el material empleado en las mismas podemos diferenciar entre:
¿Es mejor un tipo de carilla u otra? No. Podrás encontrar mucha información por Internet que se decanta por una tipología de carillas o por otra. Sin embargo, todo esto depende muchísimo de la tipología de paciente y de cada caso en concreto. Siempre debe ser el profesional de la odontología quien determine qué carillas son las más idóneas en cada momento y para cada paciente. Recuerda siempre que tanto el diagnóstico como el plan de tratamiento son fundamentales. El mejor consejo: acude a tu odontólogo Ante las dudas, acude a tu odontólogo para que, junto a él, se determine si eres un paciente que debería llevar carillas, qué tipología de las mismas sería la más adecuada en tu caso y qué resultados estéticos puedes esperar con ellas. | ![]() |