Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) no solo afectan al cuerpo, al estado emocional o a las relaciones sociales. También tienen un impacto profundo —y muchas veces desconocido— en la salud de la boca. En España, se estima que más de 245.000 jóvenes padecen un TCA, y la mayoría de los casos se concentran entre los 15 y los 24 años, siendo la bulimia más frecuente que la anorexia. Mientras las complicaciones médicas más conocidas suelen ocupar los titulares, la salud oral suele quedar en un segundo plano… pero no debería. Desde la Fundación Dental Española (FDE) recuerdan que la boca también sufre las consecuencias de la malnutrición, las purgas y los desequilibrios emocionales, y que estos daños pueden ser irreversibles si no se detectan y se tratan a tiempo. En este artículo te contamos, de forma clara y cercana, cómo la anorexia y la bulimia afectan a los dientes, encías y tejidos de la boca, qué síntomas pueden aparecer y por qué es tan importante acudir al dentista como parte del tratamiento integral. TCA y salud oral: una relación inseparableLos TCA como la anorexia nerviosa y la bulimia provocan cambios significativos en todo el organismo, y la boca no es una excepción.
A esto se suma, en muchas ocasiones, el estrés, la ansiedad, el consumo de ciertos medicamentos y hábitos alimentarios desordenados, que aumentan aún más el riesgo de desarrollar enfermedades bucodentales. Cómo afectan los TCA a la salud oralA continuación detallamos las principales alteraciones que puede presentar la boca en pacientes con anorexia y bulimia. 1. Mucosa oral: heridas, inflamación y dolorLas mucosas —es decir, los tejidos blandos que recubren la boca y las encías— son muy sensibles a la falta de nutrientes esenciales. La FDE explica que en estos pacientes es habitual encontrar:
Estas lesiones aparecen debido a la deficiencia de vitaminas – sobre todo vitamina C, B1, B6 y B12 -, muy frecuente en la malnutrición prolongada. 2. Dientes: erosión del esmalte y cariesEs quizá el daño más conocido y, al mismo tiempo, uno de los más graves. Los vómitos repetidos exponen los dientes a ácidos gástricos extremadamente corrosivos. Con el tiempo, el esmalte se va desgastando, lo que provoca:
Además, los pacientes con TCA suelen tener:
Todo esto crea el escenario perfecto para que aparezcan caries múltiples, sensibilidad intensa e incluso fracturas dentales. 3. Saliva: boca seca y más riesgo de infeccionesLa saliva es un protector natural de los dientes: neutraliza ácidos, arrastra restos de comida y ayuda a mantener las encías sanas. En pacientes con anorexia y bulimia es frecuente encontrar xerostomía, es decir, sequedad bucal. ¿Por qué ocurre?
Una boca seca aumenta notablemente el riesgo de:
4. Encías: inflamación y enfermedad periodontalLas encías también se ven muy afectadas por los TCA. Los pacientes presentan con frecuencia:
Cuando la periodontitis avanza, puede incluso provocar movilidad dental y pérdida de dientes. Cambios estéticos visiblesMás allá de los síntomas, hay señales físicas que pueden alertar a familiares y profesionales:
Estos cambios estéticos no solo afectan a la salud, sino también a la autoestima del paciente, que ya de por sí suele estar muy comprometida por el trastorno. Síntomas habitualesLas personas con TCA pueden experimentar:
Estos síntomas suelen empeorar con el tiempo si no se aborda la causa principal: el trastorno alimentario. El papel del dentista en el tratamiento de los TCALa salud oral es una pieza clave del bienestar general, especialmente en personas con anorexia o bulimia. El dentista puede:
Es fundamental acudir cada 3–6 meses al dentista para controlar la erosión, caries y estado de las encías. La anorexia y la bulimia son trastornos complejos que requieren apoyo médico, psicológico y familiar. La salud oral es una parte más (y muy importante) de ese cuidado integral. Si tú o alguien cercano está lidiando con un TCA, recuerda: no estás solo/a, y pedir ayuda es un acto de valentía. El dentista puede ser un aliado clave en este camino hacia la recuperación y el bienestar. | ![]() |